septiembre 14, 2013

la noche que Liliana Herrero estrenó Maldigo en La Plata.

la noche que Liliana Herrero estrenó Maldigo, La Plata 13/9/13
foto Kaloian Santos Cabrera
La noche que #Liliana Herrero estrenó Maldigo, La Plata 13/9/13

Friedrich Nietzsche dice en Ecce homo: "El silencio en que caemos ante lo bello es un profundo esperar, un querer oír las más finas y lejanas tonalidades; nos conducimos como una persona que fuera todo oídos y ojos; la belleza tiene algo que decirnos, por eso guardamos silencio y no pensamos en lo que en otra ocasión pensaríamos.
Nuestro silencio, nuestra expectación, nuestra paciencia, es una preparación y nada más. Esto es lo que sucede en toda "contemplación"..."

En estado de pregunta abre otro ciclo. Ella, la Herrero, pequeña, con gesto tímido inicia el rito en el círculo del pensamiento sagrado donde alza su salto y cobra la estatura del riesgo. Y pienso, pensamos al contemplarla cuál es la naturaleza que la habita y la configura, 'rara avis' en este universo de imposturas. Ella genuina en toda la dimensión del concepto. Ella es, Liliana, intensidad, frágil fortaleza toda, igual a su corazón. Y se agradece la profundidad de su expresión. 
Esa fulanita, hija del viento que nos confesó endiablada recuerdos de su isla del tesoro- provincia litoral- con remanso de historias y redes de pesares y músicas que trajo consigo. Este tiempo que fue otro tiempo, quizá. Y que en este hoy, donde Maldigo dice, con la palabra herida, con el balbuceo ahogado crecido hasta el grito, en el intento sostenido de una otra lengua posible para exorcizar la pena, la insoslayable, desasosegada, aún con dolor anidado en la mirada y esa voz que se quiebra sin silenciarse. Por eso, afónica.

Ella transita la cornisa donde se ensombrece la luz y hace estallar la noche. Poética del espacio como lo definiría Bachelard: “para avanzar giro sobre mí mismo / ciclón por lo inmóvil habitado”. Ella deambula el caos tras el hilo de la melodía sin extraviarse, aunque lo parezca. Contradice sus pasos y resulta, porque acciona en el vértice de la sorpresa. Una trama invisible, un mapa de notas de madera, soplos de metal, latidos que percuten, arremolinan la escena y la empuja y la contiene y entonces, nos interpela. Expectantes queremos abrazar su osadía, detener, tal vez, su caída cuando la palabra expulsa el sonido y se extravía. No hay salto sin red, murmuramos. Es como un pedazo de acantilado que se desploma pero que resiste en su fuerza, en múltiples fragmentos, romper la gravedada y luego ascender. Contundente por momentos, tierna calma, pura mirada melodiosa, se trasmuta posesa por la música que la puebla.
En ella, la palabra dice siempre otra cosa, siempre distinta y más. Lo insondable de los lenguajes, abre como por una puerta estrecha, grietas del deseo por donde fluyen frases imantadas, versos susurrados.Demorar el tiempo en ellas, las palabras. Y luego, un hondo silencio que sugestiona y profesa. 
Elegíaca, lúdica, despojada, corpórea, abismada, se arroja desde le borde -limite de lo impreciso a lo potencial como una equilibrista. Su certeza extrañada por momentos, gravita los extremos. Fugacidad de una belleza inaudita que nos roza en lo desnudo del hueso. Nos invita a un recorrido prodigioso por un paisaje de texturas, instantáneas y postales de una realidad que dista de los lugares comunes e instala en la centro del dialogo, temas caros para el corazón: la niñez expuesta a la intemperie del olvido y el desprotección, la vida digna, el trabajo y la injusticia, la herejía del necesitado, los recuerdos, la nostalgia, la cruda lucidez de vivir, el goce, el deseo y la soledad, la contemplación y el pensamiento, la libertad, las despedidas, el viaje, el agua, la desmesura de la naturaleza, la pérdida, la esperanza, el silencio y la muerte.
Su despojo multiplica los sentidos, los concentra en sus continuidades. Nos asoma a lo inaudible, a lo que la pura contingencia obtura y la realidad asfixia y contamina.
Ella, arqueóloga de nuestra memoria, traza inaugural, una cartografía de voces, las rescata del olvido y las desempolva del archivo y su clausura, y las revive en su luz propia, libera la maravilla original, las pone en contexto. Elige trabajar un universo pivotado sobre un concepto. Repertorio propio, sopesado, antojadizo, genial. Siempre únicas en la novedad del instante. Nunca iguales en ella. Huellas de una historia musical y poética que nos dice una vez más pero distinto, que hoy nos espeja insoslayablemente aunque evitemos su reflejo renuentes, porque asiente sin más la pertenencia.
Ella se versiona, busca, explora, arriesga la voz honda, infinita, en letra ajena haciéndose, en ella misma, pura poesía. 

Y nosotros en estado de pregunta, abrimos nuestro ciclo.

(y Lili, en mi nombre GRACIAS infinitas por permitirme y regalarme este aprendizaje, por tu amistad, fueron meses que jamás olvidaré en la vida)
Andrea Sánchez Boz



 momentos del estreno en La Plata


debut de MALDIGO, Liliana Herrero+ Nueva, Lisandro Aristimuño invitado,
en Teatro Bar concert La Plata, 13 de septiembre de 2013.
Bagualín - Liliana Herrero Casamiento de negros(Violeta Parra)  video



La Casa de al lado(Fernando Cabrera. LILIANA HERRERO + Nueva, Lisandro Aristimuño(invitado)
 La Plata septiembre 2013


Oye niño - Liliana Herrero (La Plata)

No hay comentarios.: